jueves, 30 de octubre de 2014

PASSANELLES Toni Gironès














Acción / instalación "Passanelles, un espacio temporal" – Cadaqués 1995-2009



PASSANELLA: piedra plana pizarrosa que encontramos donde los dedos de los Pirineos tocan el Mediterráneo, preferentemente en el macizo del Cabo de Creus y, más concretamente, en el término municipal de Cadaqués.

Es un hecho cotidiano llegar a la playa, coger una “passanella” e intentar hacerla deslizar sobre el agua. El proyecto se basa en este hecho y en entender el lugar como una realidad compleja y multidimensional. Se trabaja sobre un pasaje líquido, cambiante y dinámico: el mar; aunque en unas fechas en que éste acostumbra a estar en calma: “ses minves des gener” (los menguantes de enero).
La intervención consiste en una parte estática (elementos flotantes / boyas) y una parte dinámica (trazas que las piedras deslizantes determinan).

Las boyas se disponen en retícula de 40x40m, de divisiones desiguales 10×4 y 8x5m, que producen diez canalizaciones individuales con el horizonte como referencia infinita.

Acto seguido y, de manera imaginaria, sobreponemos un pentagrama estableciendo la relación con la música como registro acústico. De manera que, la distancia que recorre la piedra determina el tono de la nota y el número de saltos, el tiempo. El sumatorio de las diferentes series de lanzamientos va configurando una melodía, de las infinitas que puede llegar a disponer el azar. El replanteo de la instalación se produce en la playa, sobre un medio sólido definido por las propias piedras en una topografía mineral. En el momento en que la acción se instala sobre el mar, nuevas leyes entran en juego: estamos en un paisaje líquido. Desde la topografía estriada definida por el mar de levante, hasta la topografía lisa, que la calma blanca garantiza, y que, sólo se verá intermitentemente alterada al deslizarse las piedras, generando así, otro territorio totalmente cambiante. En definitiva, Passanelles es una instalación, un espacio efímero, una acción: espacio efímero como construcción física en un emplazamiento, pero lugar perdurable en cuanto es el usuario el que lo origina. Acción asimilable una vez ha acontecido, visualizable en el recuerdo. El soporte: las boyas, las cuerdas, las canalizaciones… puntos, líneas y planos enclavados en las referencias físicas del paisaje inmediato, son medidas en el espacio, estáticas, extensiones que determinan por dónde transcurre la acción. Los autores: el mar, el viento, las piedras, las personas… energías que conjugan movimientos diversos, son medidas transitorias, dinámicas, duraciones… son acciones en el tiempo.

Passanelles se ha realizado en doce momentos: 1996, 1997, 1998, 1999, 2001, 2008, 2009, 2010,2011, 2012, 2013 y 2014 buscando el período de “ses minves” en circunstancias microclimáticas diversas y en lugares distintos.

Aún así, el contexto perdura como lugar geográfico, como bahía que, a cobijo de la tramontana, se abre a un horizonte, aquél en el que descansan perfiles geológicos, en el que viajan barcos, luces y miradas entre generaciones.

Contexto como tradición, como cotidianidad, como memoria popular. El fin de semana de la instalación diferentes experiencias se manifiestan interaccionando con el lugar, derivando en una fiesta.

En el año 2015 se volverá a realizar sin poner una fecha concreta, durante “ses minves de gener”. Del mismo modo que el azar dispone la melodía, éste escogerá la jornada de acción: la casualidad, anfitriona, invitará a los participantes.

proceso, dibujos, planos, texto, aquí

fuente www.tonigirones.com

¿Cómo se piensa y se construye un museo del clima?




















Toni Gironès

Museo del Medio Ambiente y el Clima de Lérida (en proceso)                                                                                                                                                                               

AGUAESPEJO GRANADINO

 

 



José Val del Omar (Granada 1904 - Madrid 1982) Creador de un talento artístico y tecnológico extraordinario, ''creyente del cinema'' e iluminado por unos nuevos horizontes que formuló mediante las siglas PLAT –que equivalen al concepto totalizador de Picto-Lumínica-Audio-Táctil–, Val del Omar fue contemporáneo y camarada de Lorca, Cernuda, Renau, Zambrano y otros nombres mayores de una Edad de Plata truncada con la Guerra Civil. En 1928 anticipó ya varias de sus técnicas más características, incluyendo el ''desbordamiento apanorámico de la imagen'' fuera de los límites de la pantalla y el concepto de ''visión táctil''. Dichas técnicas, y las del ''sonido diafónico'' y otras exploraciones en el campo sonoro, las aplicaría en su Tríptico Elemental de España, iniciado en 1952 y sólo concluido póstumamente. Pues su obra y su tenaz actividad investigadora –a contrapelo de la incomprensión y el olvido– no empezaron a ser redescubiertas hasta poco antes de su muerte, siendo en cambio el principio de un renacimiento que sigue ganando adeptos. ''Sin fin'' como él ponía al término de sus films.
 
«El agua me suena como si fuera mi propia sangre»

fuente: www.valdelomar.com

un análisis del entorno natural


un análisis del entorno natural, en Waste magazine

Estudio arqueológico del entorno de las salinas de La Malaha

Por Ana RUIZ JIMÉNEZ. Arqueóloga

enlace aquí



plano cad de la malahá

descarga aquí

la huella del agua




 


















primer ejercicio. Aproximación poética a un margen de La Malahá



En este dibujo sin título de Álvaro Siza reconocemos una  serie de objetos cotidianos: vaso, taza, copas, cucharillas y botellas, servilletas; la mesa en que se posan, un probable cortinaje al fondo; su mano y el cuaderno en el que se inicia el dibujo. Pensamos en una sobremesa (¿Cuántos comensales?) y, tal vez en el placer de deslizar el lápiz por la superficie de las cosas mientras se escucha, o se piensa  o recuerda. Quizá tan sólo el hábito del dibujo. Y aún si así fuera, el cuidado, la integridad física de cada objeto, la opacidad y la transparencia, la cantidad de líquido en las copas, las etiquetas de las botellas. La urgencia por ennegrecer el encendedor. No parece que esta mesa sea una creación, ni tampoco una composición. Cuesta reconocer un centro o un motivo y todos imaginamos más mundo fuera de cuadro. Es el dibujo de un fragmento de paisaje con absoluta aceptación de sus circunstancias, casi una fotografía, una instantánea (pero no, o, mejor, ¿pero por qué?).

En el último ensayo que publicó en vida, “La cámara lúcida. Nota sobre fotografía”, Roland Barthes, intenta dilucidar el sentido de “el universal sin el cual no existiría la fotografía”, deteniéndose en una serie de fotos. Diferencia en ellas el studium, todo el contenido cultural, sociológico, documental, estilístico, estético, técnico, etc., y el punctum, un detalle, una parcialidad que se superpone y atrae y atrapa. Con estos dos conceptos casi concluye que la fotografía presenta un único y paradójico argumento, la fotografía dice “esto ha sido” y únicamente eso. Sólo cuando se detiene en las fotos hechas a su madre, el ser que más amó, ya fallecida, aparece un nuevo concepto al observar, al sentir, que su madre no está en las fotos en las que aparece, salvo en una lejana, cuando apenas era una niña. A este concepto lo llama el aire. El sentido del studium, los filtros desde los que extraer o aplicar un cierto conocimiento, la atracción del punctum, la posibilidad del aire.

En un margen de La Malahá, en suave ladera hacia el norte, orientada hacia la ciudad de Granada, confluyen el paisaje natural y el agrícola; algún resto construido y algún resto enterrado de historia; el caserío vario, un arroyo y unas salinas. Hacia ese lugar iniciaremos un paseo, y allí buscaremos huellas, trazas, situaciones y procesos. Allí nos acercaremos como a una tribu desconocida, imitando sus gestos para intentar aprenderlos. Esta imitación serán dibujos, gráficos, maquetas, acciones, juegos, producciones audiovisuales, etc. Este será nuestro trabajo poético, en él estarán contenidos y expresados nuestros hallazgos, nuestros encuentros y nuestra atención a aquellos aspectos concretos que consideremos significativos. Recogeremos material, traeremos material o lo produciremos.
Asegura Siza que la belleza de la ciudad depende del “balance entre autonomía y dependencia. Una oscilante relación, nunca definitiva”. (Entonces, cada dibujo suyo tiene algo de indagación y de constatación, más aún, de aceptación. La escena de sobremesa, un paisaje urbano sobrevolado, como él acostumbra). Podemos ampliar y aplicar esta idea, las relaciones entre autonomía y dependencia, a las situaciones que se nos presentan, atender a esas relaciones, estudiarlas, y con ello dar forma a nuestra construcción análoga. En el trabajo a entregar habrá constancia del conocimiento alcanzado del lugar, su studium, de los detalles o temas significativos, su punctum, y aspirará a hacer sentir el aire. Se propone al alumno buscar el aire como se obtiene la sal, por decantación, por su poso. La sal aquí es una de las huellas del agua. 
De equipaje, los textos similares de cursos anteriores, considerados como invitaciones a otros paseos (los viajeros románticos, derivas, situacionismo, mapas y cartografías, etc.):